Diario de viaje: Chevrolet Pick-up Experience (Dunas del Nihuil 2025)
Con la organización del concesionario Amsat de San Rafael, Mendoza, una veintena de pickups anduvieron en los médanos del Dakar. Diario de viaje de Orly Cristófalo. Nuestro país es inmenso y está lleno de lugares y paisajes hermosos y memorables. A lo largo de mis años he tenido la suerte de recorrer y disfrutar muchísimos de ellos. Pero, nunca es suficiente y uno siempre quiere más. Y las Dunas del Nihuil era uno en mi lista de pendientes. Por eso, cuando llegó la invitación de Amsat para sumarnos a la Chevrolet Pickup Experience Dunas del Nihuil 2025 la respuesta fue “sí” en formato rápido y furioso. ¿El plan? Viajar a San Rafael, alojarme en la Posada Benelli y hacer una travesía por las dunas del Nihuil mientras clientes aprovechaban la presencia de instructores para conocer más y mejor sus Chevrolet y así sacar lo mejor de cada vehículo. Allá vamos. Día 1: Museo y Posada Benelli Aterrizado en San Rafael me buscó en el Aeropuerto Anuar Sat Frascaroli (Jr), Director de Amsat, responsable de la organización del evento y creador del Museo y Posada Benelli en San Rafael. Ambos fueron inaugurados en 2021 y cuenta con el reconocimiento del Registro Stórico de Benelli . De hecho, muchas piezas fueron donadas desde Italia. El Museo se encuentra abierto a visitas con horarios que se encuentran en la web y la Posada aloja a cualquier visitante que quiera ir. De hecho, durante nuestra estadía había varios motociclistas con variadas marcas más allá de Benelli, como BMW, QJMotor y CF. No vamos a hablar mucho más del Museo ni de la Posada que tendrán en breve su crítica de turismo correspondiente. Sólo voy a comentar que el Museo está hecho sobre lo que fue una bodega y cada “pileta” donde se creaba el vino fue transformada en una sala de exhibición para cada moto, quedando incluso la coloración del mosto en las paredes. A descansar que mañana se viene el agite. Día 2: Las Dunas del Nihuil El punto de reunión bien temprano era el concesionario Amsat en San Rafael. Arribamos en nuestro móvil mendocino, un Chevrolet Spark (ver crítica), que me confirmó una vez más que es una gran solución de movilidad urbana. De a poco fueron llegando los participantes. Varias S10 de nueva generación, algunas con más años y kilómetros encima, un par de flamantes Silverdo Z71 ambas en color Rip Tide (celeste oscuro y eléctrico para los que no trabajan en marketing), y una Trailblazer. Después de un desayuno y charla técnica introductoria nos subimos a los vehículos y enfilamos para la ruta. A mí me toca ir de copiloto de Anuar que encabeza el Grupo 3. La organización separó la caravana para poder prestar atención y dar consejos a en grupos más reducidos. Llegamos a la represa El Nihuil y allí nos reagrupamos para una foto con el embalse del río Atuel de fondo. Nihuil significa “parada” o “apeadero” en lengua tehuelche y se le decía así a los lugares donde se detenían las caravanas y viajeros. Volvemos a la ruta. Desde Amsat hasta que nos desviamos de la ruta 180 para adentro de las dunas son unos 80 kilómetros. Una vez que abandonamos el asfalto tenemos arena/tierra en buen estado hasta que comienza una zona de bumpers que nos obliga a ir muy despacio si no queremos terminar a los saltos y con la cabeza contra el techo de la S10 High Country en la que viajamos. Obviamente que aproveché para verla en más detalle ya que no me había subido a una desde el restyling de hace casi un año. Y la última que yo había probado para el blogcito fue la Chevrolet S10 2.8 LS 4×2 (ver crítica), en septiembre de 2021. Primera impresión tanto de adentro como de afuera: los cambios le cayeron muy bien y la playlist que puso Anuar es pura “synchro” con el camino. Volvemos a los bumpers y ya casi en el final paramos para reagrupar y bajar la presión de las cubiertas. “Que queden en 19/20” dice Anuar y allá vamos a presionar las válvulas mientras alguien va chequeando con el manómetro. Antes una breve charla con los participantes para los últimos tips, evacuar dudas y chequear el setup de cada unidad. Anuar arranca adelante, trepamos y bajamos y volvemos a trepar para llegar a la cima del primer médano. Afloja un poco antes de comenzar el descenso y esperar en el llano a los de atrás. Los tres grupos están separados en distintos lugares de esta zona de las 30.000 hectáreas que comprenden las Dunas del Nihuil. Un lugar donde las formaciones de arena volcánica pueden llegar a tener casi 200 metros de alto. “Los puntos de referencia son el cerro Nihuil y el Nevado“, dice Anuar mientras avanzamos. “Hay lugares donde no sabés cómo ubicarte y esas dos formaciones son las que te van a orientar siempre“, completa. Lo curioso es que el Nevado se llama así por la particularidad de estar los 365 días del año nevado…excepto en este momento de nuestra visita. La organización de Amsat incluye una carpa en uno de los médanos “medianos”. Vamos llegando hasta allí de a poco. Algunos se quedan enterrados y los guías se acercan a ayudarlos. La idea es darles instrucciones para que salgan solos y si se complica engancharlos con la eslinga. Por suerte no hace falta, siempre terminan saliendo adelante a fuerza de maniobras y consejos. De a poco los que menos experiencia tienen se van animando a más gracias a los tips que reciben de los guías-instructores. En la carpa nos esperan bebidas frescas (la temperatura ronda los 30 grados), fruta, barritas de cereal y gomitas que es lo primero que atacamos todos los adultos que nos negamos a crecer. Al lado de la carpa hay armadas dos canchas de tejo playero y también unas tablas para intentar sandboard en los médanos. Anuar, como buen anfitrión, se le anima a todo aunque con suerte dispar.
Diario de viaje: Chevrolet Pick-up Experience (Dunas del Nihuil 2025) Leer más »









